Se trata sin duda de uno de mis coleópteros favoritos. Yo también lo traje de Indonesia

, pero de momento no he conseguido una foto que me satisfaga de él.
En este caso, mediante el aislamiento de una zona muy concreta del sujeto, logras una imagen con una marcada simetría y cercana a la abstracción. Es alucinante observar cómo la naturaleza nos presenta una triada cromática de libro en este animal.
Tratándose, como es el caso, de una imagen eminentemente artística, yo me habría permitido la licencia de corregir la posición de los pequeños palpos labiales, ya que la asimetría de este punto atrae mi mirada como un imán. Entiendo que haya quien vea esto como algo herético, pero yo no me corto con esas cosas. Reitero, sólo en fotos puramente artísticas.
Gran trabajo, como siempre.